El cierre cuadra, o te dice por cuánto no
Efectivo, tarjeta, devoluciones y cortesías contados por separado, por caja y por turno.
Con el nombre de quien cerró: a los tres meses, un faltante sin responsable es indistinguible de un robo.
La caja
Cobra con y sin internet, escanea, lleva turnos por cajero y cierra cuadrado. Con tu propia terminal o con la del banco.
05 Sin conexión
La caja guarda la venta en la tablet y la sube cuando vuelve la señal. Cada venta lleva su llave: si el reintento se cruza con el original, el servidor reconoce que es la misma y no la cobra dos veces.
Lo que pasa en el mostrador
Efectivo, tarjeta, devoluciones y cortesías contados por separado, por caja y por turno.
Con el nombre de quien cerró: a los tres meses, un faltante sin responsable es indistinguible de un robo.
Se devuelve lo que regresó, no un porcentaje del ticket. Al monedero, en efectivo o al mismo plástico.
Una devolución doble se bloquea; el cierre del día ya la resta.
Un cambio es una devolución y una venta ligadas, no un descuento improvisado.
Los dos tickets quedan unidos para poder reconstruir qué pasó.
Lector de código de barras en la misma tablet, sin hardware extra.
Funciona con los lectores que ya se conectan por USB o Bluetooth.
Cada quien abre con su fondo y cierra con lo suyo. Varios cajeros por caja, sin traslape.
Si dos turnos se enciman, el panel lo marca en vez de esconderlo.
Un cobro que se quedó atorado se reconfirma desde el panel.
Un aviso perdido del banco no puede esconderte dinero.
Treinta días, sin tarjeta. Si no cuadra tu cierre más rápido que hoy, no pagas nada.